La sustitución de un variador tiene dos capas. La de hardware es potencia y tensión asignadas, capacidad de sobrecarga (el múltiplo de corriente y su duración en servicio pesado o ligero), grado IP, método de refrigeración y si incorpora reactancia de continua o filtro EMC. La de software es donde se decide el resultado: modo de control (V/F, vectorial sin sensor, vectorial en lazo cerrado), juego de parámetros y macro de configuración, protocolo de comunicación y su enlace con el sistema de supervisión. La trampa de un reemplazo directo son parámetros que coinciden con una configuración que no: entre plataformas, los números de parámetro, el significado de los códigos de función y las macros por defecto pueden diferir por completo aun con la misma potencia. Si se exige intercambiabilidad con un equipo instalado, la tabla de correspondencia de parámetros debe figurar en el contrato como entregable, no la palabra «compatible». El lado del motor se verifica en la misma pasada: dv/dt y tensión de modo común en tiradas largas de cable, si hace falta reactancia de salida o filtro du/dt, y la concordancia entre la salida del variador y la clase de aislamiento del motor. Los variadores de media tensión añaden una capa estructural: el esquema de derivación y el diseño del transformador de aislamiento en una topología de celdas en cascada deciden la disponibilidad más que la potencia de catálogo. El camino es el del sitio: la comprobación gratuita de 48 horas devuelve viable / con reservas / a descartar; la Coincidencia de especificaciones lleva los parámetros a modelos concretos; y la Auditoría remota lee en fábrica los ensayos de envejecimiento, los resultados con carga y el registro congelado de parámetros. Usted nos paga y ninguna comisión llega desde el fabricante, por escrito.